lunes, septiembre 24, 2007
Diario de una prostituta
Cuántos me ponés? Y sonrió como si la pregunta como respuesta a la pregunta anterior fuera la mas original y nadie nunca la hubiera usado antes. Yo también le sonreí, pero no le respondí. Tengo 24, le dije después de un rato, demostrando que la cuestión de la adivinanza de la edad no es mi juego favorito. Yo tengo 28, dijo un poco serio. Me volteé a mirarlo para no olvidarme de su cara. Si no te hubiera conocido en esta circunstancia, hubiera podido enamorarme de ti. Se lo dije sin quitarle los ojos de encima. Ahora era él quien no respondía, pero no sonrió. Veinte minutos después de silencio, se levantó de la cama, se vistió y se fue. No lo volví a ver. De todas maneras ya se me olvidó su cara.
lunes, septiembre 10, 2007
DOMINGO EN LA TARDE
- Buscaste debajo de la cama?
- No
- Pues busca ahí, tal vez la hayas botado mientras dormías.
Busqué debajo de la cama, debajo de la mesa de noche y detrás del closet, pero no la encontré por ningún lado. Hacía dos que noches había perdido la razón.
- No
- Pues busca ahí, tal vez la hayas botado mientras dormías.
Busqué debajo de la cama, debajo de la mesa de noche y detrás del closet, pero no la encontré por ningún lado. Hacía dos que noches había perdido la razón.
domingo, mayo 06, 2007
Encuentro en Buenos Aires

Ayer en la mañana lo encontramos. Me imagino que lo habré mirado como miro a gente extraña, a la que me parece extraña a mi. Como a un fanatico de Pink Floyd pero aún más extraño. Estaba atado al poste por una de esas pitas que sirven como para elevar las cometas, pero más gruesa y sucia. Se notaba que había tratado de romper la cuerda con su boca porque estaba toda carcomida, pero obviamente no lo había conseguido. Era muy pequeño. Tal vez alcanzaba los ochenta centimetros de altura. Si, demasiado pequeño. Y era como gris, o algo parecido, como ocre, como triste, como color aburrido y triste. Debió ser por estar a la intemperie que su piel se decoloró, supongo. Pero él no estaba triste, por lo menos cuando lo encontramos. Estaba muy rabioso y hacía muchos gestos de furia. Se nota que no sabía hablar porque hacía unos ruidos que al principio me asustaron mucho, pero después nos parecieron super cómicos, y en medio de todo nos terminamos riendo. Yo fui el primero en acercarme, traté de hablar con él, pero era inútil. Después Javier sacó un poco de pan que tenía en la mochila y se lo tiró. Comió un poco. A mi se me hizo parecido a Gollum, pero Gollum hablaba algo y era verde. Este era gris, pero seguramente sacado de la misma historia. Este no tenía orejas pero si oía. Me di cuenta cuando por debajo pasó el subte y el se quedó como mirando hacia todo lado buscando el sonido. Le hablamos así no nos entendiera, le cantamos asi no supiera qué era la música. Después de diez o doce minutos salió una mujer de la casa, nos miró con cara de pánico, desamarro al hombrecito y lo metió a la casa. El hombrecito entró obediente pero haciendo los mismos ruidos asustadores y cómicos. Ya adentro alcanzamos a escuchar a la señora gritando:
-Camelia! Otra vez hay gente alimentando a tu padre en la calle! Te dije que lo entraras después de que orinara!
Nos quedamos mirándonos las caras, Javier recogió el poco de pan que había quedado en el piso y lo botó a la caneca.
Todos seguimos caminando callados y yo no pude dejar de pensar en el color del hombrecito. Habrá sido su piel gris natural? Se destiñó por la lluvia? O será que por miedo o por tedio decidió hacerse invisible camuflándose con el color de esta ciudad?
miércoles, marzo 28, 2007
Sin Título (debe tener pero aún no lo encuentro)

El día gris lo buscó y las nubes oscuras, cuidadosamente, fueron escudriñando cada lugar donde pudiera estar. Viajaron por todo el país tratando de encontrar alguna pista de él. Pero aún así no lo encontraban. Entonces el día gris se puso triste y vagó por montañas y valles sin rumbo fijo. Y así llegó al sur. Más al sur de donde pensó encontrarlo. Y una tarde, sin andar buscándolo lo encontró.
Las nubes grises entonces se desperdigaron por todo el cielo y el día gris se mostró aún más gris que de costumbre, y se desnudó ante el.
Y allí donde lo encontró, allí permaneció día y noche durante 72 horas para hacerle recodar las tarde de jueves o domingo, de lunes o miércoles cuando él se quedaba viendo cómo el día se iba oscureciendo a pleno mediodía en un país donde todos creen que solo hay sol y playa.
El día gris esperó ver las lágrimas que solía ver en sus ojos y el profundo gesto de depresión que le gustaba observar cuando estaba en el país del sol. Pero se cansó de esperar, porque lo único que se le ocurrió a él ante el día gris y las nubes oscuras, fue recordar que tenía un lápiz y un papel y escribió una historia en un cuaderno mientras veía llover.
lunes, febrero 05, 2007
De la inminente llegada de la "adultez"
"los grandes son los que hacen las filas y hablan con la gente grande cuando hace las filas, yo sólo miro y espero"
Es una excelente descripcion de lo que piensa un niño o adolescente de la gente adulta... Aún sigo pensando que es así. Pero lo mas miedoso es que yo ya hablo con la gente grande y ya hago las filas y me toca lidiar a mi solo para sacar citas, ir a notarías, ministerios, bancos, etc. Prueba de fuego: Entrar a migracion, pasar por aduana y subirse a un avión completamente solo. Sin papá que acabe con todos los problemas y que hable con demás gente ¨grande¨, salir de casa jugando al adulto, cuando aún no me percato que lo soy. Dios! a qué horas me volví un adulto? A que horas dejé de ir a un centro comercial a correr por todo lado para sentarme en un Oma a tomar café? En que momento dejé de pensar en jugar a toda hora para sentarme a escribir un blog? No lo sé, pero la asfixiante conciencia de ser grande por irme solo a otro lugar es algo depresivo y alarmante al mismo tiempo. Sera que tampoco me daré cuenta cuando esté viejo, decrepito y a punto de morir? será que en mis últimos días simplemente diré "a que horas mori?"
martes, noviembre 07, 2006
Oda al papel higiénico

De repente la mesa del estudio estuvo llena de papel higiénico por todo lado, y aún así los mocos no paraban de salir... era una invasión de mocos! Mocos a las 10, mocos a las 11, mocos a toda hora. Una pastilla los paraba durante un par de horas y despues, volvían a surgir para volver loco al pobre Jorge. Sabía que su organismo estaba peleando contra el virus y trataba de sacarlo, pero los mocos eran desesperantes. Y por la noche... por la noche no había mocos. eso era bueno. Pero entonces la nariz estaba tan despejada que dolía respirar. Sentía cómo el aire helado llegaba hasta sus pulomones, aún helado y le daba tos y dolor de garganta, y en ese momento ansiaba que llegaran los mocos para no tener que taparse con la cobija y respirar un poco de aire tibio y que la garganta no doliera más, hasta que en el medio de su sufrimiento por su garganta podía conciliar el sueño, para al otro día despertarse con la nariz completamente obstruida y empezar de nuevo con la rutina del papel higiénico y empezar a lidiar de nuevo con sus mocos. Cuándo parará esto? De pronto nunca. Con la lluvia diaria, la humedad desbordante. "gracias a Dios no trabajo. Por fin encuentro qué hacer en mi casa... cuidarme la gripa y ver telelvisión y decir que estoy enfermo para que haya una excusa para estar en casa", pensaba Jorge mientras recogía los pedazos de papel que invadían con lentitud toda la mesa del estudio, prendía el pc y encontraba lo siguiente:
En la antigua Roma se practicó el hábito de la limpieza que hoy se asocia con el uso del papel. Una esponja amarrada a un palo y sumergida en un balde de agua salada estaba a disposición en los baños públicos. Los usuarios compartían la herramienta, con la que se "refrescaban".
En 1391 emperadores chinos ordenan la fabricación de hojas especiales para el baño, de 0,5 x 0,9 metros de longitud.
Los colonos norteamericanos prefirieron las mazorcas de maíz hasta bien entrado el siglo XVIII. Entretanto, en zonas costeras se echaba mano de conchas marinas, y en islas como Hawai la variante local eran las cortezas de coco.
En otras zonas rurales encontraban muy útiles los libros y revistas de toda clase. Cuando los periódicos se volvieron cosa común en la sala de la casa, a principios del siglo XVIII, pronto se hizo del baño su "segundo hogar".
El almanaque del agricultor venía con agujeros para una rápida acción de "lea y limpie". Los catálogos de grandes almacenes, como Sears, no tenían desperdicio.
En 1857 el empresario neoyorquino Joseph Gayetti sacó a la venta el que llamó, con todo orgullo, "papel terapéutico Gayetti". Terapéutico, en verdad, dados los antecedentes: se trataba de hojas de papel especiales para el baño, aderezadas con humectante, y en presentación de quinientas por paquete, a 50 centavos de dólar cada uno; toda una fortuna para la época.
Inventores japoneses amenazan ahora con convertirlo en una especie en vías de extinción: en 1999 se dio a conocer el "inodoro sin papel", un aparato que lava, enjuaga y seca las partes del usuario automáticamente.
Tomado de http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/newsid_3497000/3497663.stm
lunes, octubre 30, 2006
dicotomía

Creo que nada es malo ni bueno, creo que los humanos tenemos una extraña tendencia dicotómica. O es blanco o es negro. O es bueno o es malo. O estoy feliz o estoy triste. Pero los intermedios pareciera que no cupieran en nuestra cabeza, que no fueran aceptados por nuestra mente, nuestra sociedad, nuestro sistema. Pareciera que el color gris fuera un error que debe arreglarse. Que si este color saliera en nuestro monitor, tuvieramos que darle unos cuantos golpes para que se arreglara. Podría llamarlo el síndrome del agricultor. El que debe elegir cuáles frutos vende a precio de primera calidad y cuáles a precio de baja calidad. Como si todo lo tuvieramos que seleccionar y etiquetar. Síndrome del psico-rígido. Síndrome del excluyente...
A veces me impresiono cómo empiezo a escribir y al leer la primera y la última frase me doy cuenta de que no tengo la más mínima idea de lo que quería decir.
domingo, octubre 22, 2006
Lluvia repentina
Por acá está lloviendo durísimo, le digo. Qué días tan raros, responde. Como tú, pienso yo, pero no se lo digo. Para qué decírselo si va a empezar con "como asi? por qué?" y otras preguntas que no me ayudarían a seguir estropeando lo que podría llegar a sentir. Mas bien termino con un "uy si, total". Fin de la conversación.
jueves, junio 08, 2006
THIS MUST BE UNDERWATER LOVE

"this must be underwater love... this must be underwater love... this must be underwater love..."
La Coca Cola aún está por la mitad, y la botella está tumbada de lado. El vidrio panorámico empieza a empañarse, y bajo las ventanas. Yo estoy de copiloto y miro cómo las gotas caen sobre el vidrio, estrellándose contra nuestra realidad, con dolor, contra el asfalto, contra las ventanas y techos... y la música, ignorante del dolor de la lluvia, sigue sonando:
"this must be underwater love... this must be underwater love"
- Underwater love?- pregunto.
- Si, underwater love...-responde.
- Que frase tan ridícula - pienso - ni siquiera la cantante debe saber a qué se refiere.
Me quedo pensando mucho mirando la lluvia caer, mientras que mi acompañante está como bailando mientras oye la canción, caundo se da cuenta que yo no hablo. Que sólo miro por la ventana, pero sin mirar... se queda mirándome y me pregunta
- Qué le pasa?
Yo le digo que nada, porque me da mamera empezar una de esas conversaciones cursis del amor y la existencia y todas esas vainas.
"this must be underwater love, this must be underwater love"
Me da la misma. Para qué tratar de entender qué es el amor bajo el agua, si ni siquiera sé si entiendo el amor.
jueves, marzo 23, 2006
Hormigas
Camino con la cabeza baja y empiezo a bajar las escaleras. Llevo los libros en mi mano izquierda mientras que en la derecha sostengo el primer cigarrillo del día. Miro tan bajo que a duras penas alcanzo a ver lo que hay en mi siguiente paso, y sigo absorto en pensamientos tan lacónicos e inútiles que no logro recordar. Mis zapatos. Es lo único interesante y colorido que logro ver, como si mis ojos fueran a dolerme si miro al horizonte, como si no quisieran descubrir el caos que puede haber al frente mío. Estoy a punto de terminar de bajar las escaleras y mis pies se encuentran de repente con otros pies y a duras penas logro ver esto cuando tropiezo con esta niña que me hace apagar el cigarrillo contra la pared y a ella se le revuelcan las gafas en su cara. Durante unos 3 segundos nos quedamos mirando, y sin decir una palabra logro hacer entender mis disculpas y acepto las de ella. Miro al piso y empiezo a andar. Pero ella dice
- No quiero ser una hormiga!
El comentario me deja inmóvil en la mitad del pasillo y volteo a mirarla para escudriñar en su cara algo de lógica o algo de insecto. Ella sigue mirándome, pero ahora creo ver en su cara algo de tristeza, de nostalgia y dice de nuevo:
- No quiero ser una hormiga, de esas que tropiezan con la otra y simplemente siguen caminando. Por Dios! Somos humanos! ¿No deberíamos actuar como tales? Dejemos de ser hormigas! Dime algo.
La invito a un café, cosa que no hacen las hormigas y que creo hará superar su crisis de fobia a estos insectos. Ella habla de su vida, su exnovio, su trabajo y la carrera que habría querido estudiar, y la que estudió, y sus padres y su casa y su arriendo y su carro y la pantalla de su pc que acaba de explotar y que tiene que comprar otra.
Hablo entonces yo, del clima, de mi carrera, del trabajo que no consigo, de mi increíble obsesión con la playa, del alcohol, de los amigos, de mis papás, de la tinta de mi impresora que vuelve las hojas negras y la pintura de mi cuarto, que aún no he terminado.
El café termina y nos quedamos ambos absortos con las tazas vacías, mirándolas como si ellas por compasión a nosotros fueran a llenarse de nuevo. Yo me acomodo en mi silla, ella se acomoda sus gafas de nuevo. Nos paramos sin hablar, caminamos unas 4 cuadras empecinados en mirar nuestros zapatos. Ella habla de qué tarde se ha hecho, ya son las 9 de la mañana y yo pienso que hasta ahora sólo llevo un cigarrillo y que quiero otro, me pregunta para dónde voy y yo le respondo: para el cementerio. Ella hace un gesto con su cara y me desea buen rumbo, mientras que me comenta alejándose que ella tiene que abrir su vivero y que tiene que andar un poco de prisa.

Somos hormigas parlantes. Por eso a veces, cuando nos tropezamos con otras duramos un tiempo para dejarnos ir, pero al fin y al cabo ella seguirá con su vida y su pantalla explotada y yo seguiré con la mía y mi impresora dañada, sin que realmente nos importe. Cada uno cargará su pedazo de hoja y tropezará con otros que también lo hagan, pero a diferencia de las hormigas, tomaremos café y elegiremos carreras y buscaremos trabajo y podremos decir de vez en cuando "no quiero ser una hormiga".
jueves, febrero 16, 2006
salón blanco

Es grande el recinto. Acabo de entrar y hay mucha gente. Se nota que es gente importante porque actúan como si lo fueran. No quiero hablar con nadie que no conozca así que empiezo a buscar... Y si, allá al fondo está.
Veo que habla con mucha gente, y así yo esté muy lejos de ellos puedo oír lo que dice. Se ve feliz, comentando lo que dice. Esta al frente de mucha gente y su cara de orgullo por lo que comenta me deja a mi también feliz.
- En teoría ustedes lo saben todo, dice. Todos y cada uno de ustedes pueden enteder sus campos de una manera grande... pero les aseguro que él (osea yo) también lo puede... así sea de otra forma.
Se dirige entonces hacia los escritores mas famosos y les dice: Ustedes saben escribir de la forma más perfecta, más caligráfica y entendible, pero él... él me acaricia con sus palabras escritas y me llegan al corazón para amarlo aún más, puedo experimentar con sus toscas y cotidianas palabras lo que sentiría con una caricia o un beso.
Yo sigo distanciado del grupo pero puedo oír... Sé que habla de mi, y una sonrisa se dibuja en mi cara.
Ahora se voltea de nuevo y sonriente dice: Ustedes son los grandes filósofos y saben del mundo y del universo, pero él, él me enseña aún más. Me enseña a caminar con la mano cogida y con los ojos cerrados sobre el cielo, mientras duermo en su pecho. El me enseña que todo ser tiene algo que ofrecerme siempre y en todo momento.
Y por último gira y me mira a los ojos y me dice: Y tú, que eres mi inspiración y mi vida, tu que eres la persona de quien he estado hablando, y aún no me conoces, no te das cuenta de lo que eres y significas para mi. Te espero.
De repente despierto, con lágrimas en los ojos y los cierro de nuevo pensando "ojalá este si se cumpla, por favor que este sueño se cumpla". Y duermo de nuevo sin todavía conocer a la persona que se enorgullece de amarme y a quien yo amaría amar.
domingo, febrero 12, 2006
MI ALTER EGO

Nunca pude entender cómo fue de valiente como para irse de aquí...
Después de todo lo que le había pasado... si me hubiera pasado a mí, ya no estaría aquí, digo, en este mundo. Hubiera muerto. Lo sé. Pero si, definitivamente él fue valiente. Ahora debe estar caminando, no sé si con un rumbo, pero está caminando, no sé sin con alguna gana de estar aquí todavía.
Lo trataron de loco y poseído sólo por predicar lo que él pensaba. Y dicen que en estas tierras hay libertad de expresión, pero ni siquiera en el desierto en el que debe andar en este momento pueda ser libre del todo. Ni en estas tierras ni en ningún lado de este mundo se puede ser libre de pensamiento. El pensamiento no puede ser libre si tu vives en un mundo como éste, lleno de infamias, de hipocresía y de superficialidad.
Buscó y encontró algo de libertad... ¿Para bien? ¿Para mal? No sé si realmente importe, al fin y al cabo es libertad, no sólo física sino emocional, que creo que es la más importante, y la más gratificante.
Su madre le decía “calla, no digas más que te van a matar. ¿No entiendes acaso que en este pueblo nadie te querrá? ¡Busca uno de esos lugares extraños y bizarros para ser lo que quieres ser porque dentro de esta familia y en este lugar no vas a encontrar un lugar para tus pensamientos y opiniones!”
Pero él no era así, como yo. Él si lo decía todo como lo pensaba y yo suponía que tarde o temprano iba a terminar mal. Pero el que terminó mal fui yo. El ya se ha ido, mi compañía de tantos años salió en busca de su verdad y yo cada vez estaré más enterrado y asfixiado debajo de esto a lo que llaman sociedad.
Después de todo lo que le había pasado... si me hubiera pasado a mí, ya no estaría aquí, digo, en este mundo. Hubiera muerto. Lo sé. Pero si, definitivamente él fue valiente. Ahora debe estar caminando, no sé si con un rumbo, pero está caminando, no sé sin con alguna gana de estar aquí todavía.
Lo trataron de loco y poseído sólo por predicar lo que él pensaba. Y dicen que en estas tierras hay libertad de expresión, pero ni siquiera en el desierto en el que debe andar en este momento pueda ser libre del todo. Ni en estas tierras ni en ningún lado de este mundo se puede ser libre de pensamiento. El pensamiento no puede ser libre si tu vives en un mundo como éste, lleno de infamias, de hipocresía y de superficialidad.
Buscó y encontró algo de libertad... ¿Para bien? ¿Para mal? No sé si realmente importe, al fin y al cabo es libertad, no sólo física sino emocional, que creo que es la más importante, y la más gratificante.
Su madre le decía “calla, no digas más que te van a matar. ¿No entiendes acaso que en este pueblo nadie te querrá? ¡Busca uno de esos lugares extraños y bizarros para ser lo que quieres ser porque dentro de esta familia y en este lugar no vas a encontrar un lugar para tus pensamientos y opiniones!”
Pero él no era así, como yo. Él si lo decía todo como lo pensaba y yo suponía que tarde o temprano iba a terminar mal. Pero el que terminó mal fui yo. El ya se ha ido, mi compañía de tantos años salió en busca de su verdad y yo cada vez estaré más enterrado y asfixiado debajo de esto a lo que llaman sociedad.
miércoles, enero 18, 2006
Historial 5

9 de Septiembre de 2004
Alguien (a quien recuerdo muy bien) me preguntó una vez, -Dime... tu cómo te sientes?-
Comencé a pensar. Me sentía como un mendigo en la mitad de la calle. Rodeado de gente, pero solo. Sentía que mi vida no era un línea ascendente, sino que era un círculo. Un círculo tan enviciante y tan poco amplio. No me sentía correspondido por alguien, no en el campo amoroso sino en el campo espiritual. No encontraba a alguien que realmente me entendiera, que entendiera mi situación. Y al ver que esta persona me lo preguntaba, pensé que había encontrado a una persona que me pudiera entender. Que pudiera entender lo solo que me sentía, lo vacío que estaba. Lo veía en sus ojos. Veía que tal vez esta persona lo entendería todo, así que sin más rodeos dije lo que me salió del alma y que obviamente esta persona lo entendería con tan sólo mirarme a los ojos y leyendo mi alma.
- Me siento como una gota de aceite en un vaso de agua...
Silencio.
- Claro que te entiendo- dijo mirándome a los ojos con esa cara de comprensión que saben poner los psicólogos-, te sientes arriba de todo el mundo, buscas que te vean! Quieres Flotar!!
Silencio durante algo más de 20 segundos. Decepción.
Desde ese día quiero más a mi perro.
viernes, enero 13, 2006
De la Brava
Esa brava si que es brava! El guayabo de Padre y Señor Nuestro (frase mamá) es de no recordar nunca o sino podría ponerse uno a chillar de sólo acordarse del dolor de articulaciones, la terrible tembladera de manos, el vacío de estomago, la sed y la cara de paludismo que pudo darme la tan demandada agria. Lo peor es que ya había tenido una experiencia con brava y había pasado lo mismo. Por eso cuando llegué a la mesa y me preguntan "entonces qué, bravita?" yo dudé un resto y hasta alcancé a decir "uy no! brava no! eso deme una costeñita fría que con eso me contento" Lukas y concha se quedan mirándome con la cara que saben poner de "ay a ver, dah!" y conchita habla "tres bravas porfa" y de ahí en adelante la perdición. El permiso que era hasta las 10 lo fui alargando a mi manera hasta la 1 y 30 am. Llegué dando eses por toda la casa y caigo rendido después de comer un alguito.... Después de 5 horas mi boca casi no se abre de la seca que tenía. Me dolían los ojos, los brazos, las rodillas.... Todo mi cuerpo era un sólo organismo quejumbroso y ávido de agua, una gatorade, un escuas, una dasani, en fin, cualquier tipo de líquido. Y de nuevo la frase tan enunciada en un guayabo "uy es que yo no vuelvo a tomar de esa brava. Esa brava si que es brava!!!!"
De las navidades

La funcionalidad de la época navideña se ha cambiado un poco a lo que era cuando tenía 8 años... De una forma radical! Sacar el arbolito y armar el pesebre era realmente algo divertido. Yo brincaba de la dicha cuando mi papá llegaba todo vuelto mugre del garaje o bodega con 30 cajas oliendo a moho. Las novenas eran de juegos con los primos de "jolgorio y alegría" era super bomba el ven ven ven y todas esas cosas... el 24 era mejor q el 31 porq habían regalos y "Del niño Dios para Jorgito!" y encontraba lo que quería y mientras todos bailaban Jorgito jugaba con sus juguetes hasta las 4 de la mañana y al otro día no había dolor de cabeza, ni sed, ni alka seltzer ni cerveza fria pal guayabo. Mi última temporada navideña, es decir la de hace 2 semanas, fue algo distinta. Cuando mi papá pidió ayuda pa sacar las cajas de la bodega, porque la edad no llega sola, entonces el pobre ya necesita algo de ayuda, el plan se me hizo frondio, jartisimo, sacar las 60 cajas (porq durante lo sultimos 10 años nada se ha botado pero si se compra como un millon en vainitas navideñas). "Ay mijo, que es que un bombillito de esta instalacion de 500.000 luces esta dañado, lo busca?" "Vaya por arena en la construccion del frente pal pesebre" "me provoca hacer un río de verdad, lo hacemos?" "quiero que el árbol de vueltas". La tapa. 17 de diciembre por la mañana, aprendí cómo es el guayabo del vodka puro, 18, del aguardiente azul, 19 de ron con coca cola, 20 no hubo guayabo (break) 21 y 22 de guaro again, 23 ya ni me acuerdo y el 24 pues obviamente guaro de nuevo el 29 de brava, aguila y costeña. 31 de despelote y feliz añooo!!! con la botella en la mano! En total, el regocijo y jolgorio ya es puro alcohol, y guayabo, y alka seltzer y cerveza fria al otro día y aspirina y gafa oscura. Pero igual se pasa en familia, y se pasa bueno! Feliz navidad y año nuevo!
viernes, diciembre 16, 2005
Historial 4--Cuando Estoy así
Mayo 22 de 2003
Sin quererlo empecé a escribir para hallar algo que hacer. Algo que no es un cuento ni una historia... ni una carta ni nada parecido a algún género conocido... Simplemente es un momento para desahogarme... para divagar. Para dejar de pensar en todo lo que pienso cuando estoy así... Para poder mantener mi mente en blanco... Y aunque trato de dejarlos a un lado estos llegan de nuevo y ni siquiera quiero que estén para dejarlos ir... Quiero que se vayan sin que alcancen a estar. Quiero resistirlos y quiero detenerlos para que no lleguen a mi...
Y luego siento aquel vacío en el estómago el cual tanto aborrezco cuando ese vacío no se produce por... Es un vacío por las ganas de llorar y gritar pero no las quiero soportar ni las quiero soltar ni quiero que salgan a través de mi. Simplemente quiero que desaparezcan. Y vuelven y desaparecen y vuelven a aparecer de una manera tan inconstante y tan poderosa que lo aborrezco aún más. Y paro... y pienso... y cierro los ojos y ya todo se esta diluyendo en un instante de perplejidad y mente en blanco... y por medio de este momento, forcejeo conmigo para que todo desaparezca y en medio de todo empieza a aparecer una sonrisa y pensamientos bonitos y ahora los ojos se aguan por eso que no tiene nombre porque algo tan grande no podría caber en una palabra de cuatro letras...
Y vuelve la calma... Una respiración profunda y estoy en paz, por lo menos ahorita.
Y una vez más el amor ha vencido el odio y ahora se ve todo con tanta claridad...
TODO ESTÁ BIEN, TODO ESTARÁ BIEN.
Sin quererlo empecé a escribir para hallar algo que hacer. Algo que no es un cuento ni una historia... ni una carta ni nada parecido a algún género conocido... Simplemente es un momento para desahogarme... para divagar. Para dejar de pensar en todo lo que pienso cuando estoy así... Para poder mantener mi mente en blanco... Y aunque trato de dejarlos a un lado estos llegan de nuevo y ni siquiera quiero que estén para dejarlos ir... Quiero que se vayan sin que alcancen a estar. Quiero resistirlos y quiero detenerlos para que no lleguen a mi...
Y luego siento aquel vacío en el estómago el cual tanto aborrezco cuando ese vacío no se produce por... Es un vacío por las ganas de llorar y gritar pero no las quiero soportar ni las quiero soltar ni quiero que salgan a través de mi. Simplemente quiero que desaparezcan. Y vuelven y desaparecen y vuelven a aparecer de una manera tan inconstante y tan poderosa que lo aborrezco aún más. Y paro... y pienso... y cierro los ojos y ya todo se esta diluyendo en un instante de perplejidad y mente en blanco... y por medio de este momento, forcejeo conmigo para que todo desaparezca y en medio de todo empieza a aparecer una sonrisa y pensamientos bonitos y ahora los ojos se aguan por eso que no tiene nombre porque algo tan grande no podría caber en una palabra de cuatro letras...
Y vuelve la calma... Una respiración profunda y estoy en paz, por lo menos ahorita.
Y una vez más el amor ha vencido el odio y ahora se ve todo con tanta claridad...
TODO ESTÁ BIEN, TODO ESTARÁ BIEN.
martes, diciembre 13, 2005
Historial 3

Este si fue enviado pero igual me gustó mucho
4 de Mayo de 2004.
Alguna vez has jugado con colbón? Cuando eras pequeño y te ponías una gota de colbón en la mano y te la esparcías y después dejaba que se secara. Después la pintabas con marcadores de colores y por último pellizcabas en el centro y armabas una pulsera que te duraba poco o mucho... Pero no te hice recordar todo esto por volver al pasado... Sino por el proceso. Empieza todo con algo muy líquido y sin forma... pero tu no lo quieres asi. Lo extiendes un poco como para que sea más fácil manejar... y entender. Luego vienes y le pones los colores que más quieras y los que mas creas que van ahí. Luego lo vas redondeando hasta cuando queda eso... una pulsera, es tuya o la puedes regalar... pero es única porque así quieras volver a hacer una pulsera igual no le pondrás los mismos colores ni de la misma manera y el grumito líquido del principio tampoco tendrá la misma contextura y cuando empieces a redondearla no harás lo mismo. Por eso es que me gustan tanto esas pulseritas... porque son únicas y cada uno las construye a su manera. Notas algo parecido? Yo si... es como una relación.
JIJA
Historial 2
Algo editada sólo para volver todo mas confuso... jeje Un cuento bacano.
Julio 7 de 2003
Y lo dijo para si una vez más: ¡Estoy enamorad@, Dios Mío, estoy enamorad@!
Y cuando se había percatado de tal acontecimiento habían pasado ya 9 meses y 11 días. Pero hasta ese día, uno de esos días en que más l@ había extrañado y mirando sus fotos botó sonrisas y acariciando esa foto soñó con estar su lado... Lo dijo en voz alta, estaba enamorad@ y l@ extrañaba y l@ sentía lejan@ y le dolía y miraba su ahora, su alrededor y dolía más saber que desaprovechaba un tiempo sagrado en ese lugar... sol@, abrumad@ por la soledad, que tanto le hacía daño, esa soledad que le acomplejaba desde hacía mucho tiempo y le envolvía en tinieblas de depresión cada vez que aparecía. Sus ojos, opacos, no hallaban lugar en ningún lugar, su cara triste y alargada no sabía que hacer en estos momentos, hasta cuando vio la foto y vio su cara impresa en ella. Y sonrió.
-Estoy enamorad@- dijo después de un largo suspiro. Y esa depresión se fue dispersando porque l@ había recordado. ¡Estoy enamorad@!
Y cuando se había percatado de tal acontecimiento habían pasado ya 9 meses y 11 días. Pero hasta ese día, uno de esos días en que más l@ había extrañado y mirando sus fotos botó sonrisas y acariciando esa foto soñó con estar su lado... Lo dijo en voz alta, estaba enamorad@ y l@ extrañaba y l@ sentía lejan@ y le dolía y miraba su ahora, su alrededor y dolía más saber que desaprovechaba un tiempo sagrado en ese lugar... sol@, abrumad@ por la soledad, que tanto le hacía daño, esa soledad que le acomplejaba desde hacía mucho tiempo y le envolvía en tinieblas de depresión cada vez que aparecía. Sus ojos, opacos, no hallaban lugar en ningún lugar, su cara triste y alargada no sabía que hacer en estos momentos, hasta cuando vio la foto y vio su cara impresa en ella. Y sonrió.
-Estoy enamorad@- dijo después de un largo suspiro. Y esa depresión se fue dispersando porque l@ había recordado. ¡Estoy enamorad@!
Julio 7 de 2003
Historial 1

Uy, casi chillo sólo recordando cuando escribí esto. Muy depresivo para mi en una etapa medio jarta para mi. Pero pues ya es historia.
Nadie puede imaginarse el dolor de otra persona, pero lo supondrá de acuerdo al dolor que haya sentido cuando ha tenido una experiencia parecida. Pero en este caso nadie sabe cuánto estoy sufriendo, porque no conozco a alguien que haya tenido una experiencia parecida.
No es ningún dolor físico, pero tampoco es un dolor del alma de esos típicos que dan cuando hay depresión por un día nublado o por una canción melancólica. No. Es un dolor diferente, es un vacío en el estómago que no desaparece, que no te suelta lágrimas sino que te deja pensando en nada y cuando menos lo piensas sale una pequeña lágrima, que por ser una, no significa que no sea dolorosa.
Este tipo de dolor, yo lo descubrí. Es cuando toda tu vida se viene abajo. Cuando todo lo que has construido lo botas tú mismo a la basura. Cuando estás impotente a un futuro incierto y lúgubre, cuando te dan la espalda aquellas personas que más te conocen y a quienes más quieres. Cuando estás en un lugar que no se llama hogar, ni siquiera podría llamarse tu casa, porque te tratan como a un extraño. Cuando no te dan ganas de soltar una sonrisa, tan sólo un suspiro de nostalgia, tristeza y rabia al mismo tiempo, y sobre todo cuando no puedes estar con las personas que aún te quieren. Si hay alguien que haya sentido todo esto, entonces tal vez esté esperando que haya alguien como yo, con su misma situación, SOLO.
Porque si medito frente a lo que escribo veo a una persona en soledad, tal vez rodeada por demás personas, pero sola, que ha roto sus sueños, los de corto o largo plazo, eso no importa. Son sus sueños los que él mismo botó.
Tal vez esté llegando a extremos pero es así como me siento. Tal vez esté viendo muy lejos pero no quiero estar así. Tal vez es sólo un momento pasajero, pero ha sido la peor pesadilla que he tenido.
Cuando cierro los ojos mi mente empieza a pensar en muchas cosas (buenas y malas) hasta cuando de repente pareciera que me fuera a dormir, y tengo una sensación de alivio impresionante como si todos esos problemas hubieran desparecido. Me siento de pronto libre y tal vez se dibuje en mi una pequeña sonrisa. Pero despierto de un salto y esa sensación se va disipando y vuelve aquel maldito vacío en el estómago, repugnante, desgarrador y deprimente que me vuelve mierda cada vez que lo siento y me siento aún más solo y nada puedo hacer encerrado en este lugar al que alguna vez le llamé hogar.
Mierda! Si tan sólo me pudiera ir de aquí... aunque no sé si este vacío alguna vez desaparezca-.
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